Contra la IA salid a las plazas
Introducción
Volved a las plazas, a los barrios, a las asociaciones. Saludad a los vecinos, ayudad a la gente, conversar con los abuelos, con las abuelas.
Volved a formar comunidades, grupos de trabajo, clubs de lectura, de ganchillo, de bordado, de croché. Bajad al parque, conoced a vuestros vecinos sean de donde sean. Conoced sus vidas, sus problemas, sus sueños.
Volvamos a ser lo que nos dio la fuerza y la humanidad.
La situación
Desde hace tiempo y sobre todo desde que estoy en Mastodon (red social federada para el que no lo sepa), cada vez veo más una concienciación de la adicción que producen los móviles. Se habla mucho de los jóvenes pero también se debería hablar de los no tan jóvenes. También veo el asunto de la IA generativa cada vez más rechazada pro parte de la gente en general.
El problema es que a este rechazo de la IA y a esta alarma no veo, al menos de momento, ninguna actuación relevante.
Salgo a la calle y sigo viendo a la gente andar mirando esa pequeña pantalla, absortos del mundo, en su propio universo, de scroll infinito. Cada uno en su burbuja permanente aislado de todo y de todos, más preocupados de la vida de una supuesta persona que vive en la otra parte del mundo, suponiendo tanto que esa persona y que su vida sean reales, que de alguien que tienen al lado y se acaba de caer.
Esto no me lo estoy inventando, lo vi y me tuve que apear de mi moto para poder ayudar a una señora, mientras la gente pasaba a su lado mirando su móvil sin percatarse de ella.
El asunto es que incluso entre gente conocida que está abiertamente contra la IA generativa, el uso indiscriminado del móvil y el exceso de poder y control de las grandes compañías tecnológicas y de los tecnólogos que las dirigen, los veo y siguen enganchados a los móviles, a redes sociales, aunque no sean éstas pertenecientes a grandes compañías o a veces también, al Whatsapp, o a otras aplicaciones de mensajería instantánea.
No quieren reconocer el poder de adicción del móvil o de estas tecnologías o si lo reconocen no son capaces de dejarlas o ponen excusas del tipo, tampoco lo uso tanto, o es mi trabajo, o es por la familia, o cualquier otra cosa.
Además sabemos que todo esto no es casual. De una forma no totalmente organizada pero tal vez si dirigida el móvil se ha convertido en la herramienta perfecta de control de masas que ni el mayor de los dictadores de la peor novela de una distopía se hubiera podido imaginar en sus sueños más húmedos. La capacidad que tiene de controlar, adoctrinar, enajenar, aislar, frenar y bloquear cualquier iniciativa colectiva es increíble. Además da la sensación de todo lo contrario, de una unión ficticia, relaciones únicas, de pertenecer a grupos que no existen, de generar filosofías y movimientos que realmente no existen y desaparecen tan rápidos como se crearon.
Todo eso hace que todo lo que ocurre en las redes al final es vacío, inútil, fugaz. No digo que, desde la red no se pueda crear cosas y de hecho no se haya hecho, pero si no se asienta en la realidad, en las relaciones personales, en el cara a cara, al final desaparece en los millones de hilos virtuales del ciberespacio como miles de dientes de león en el viento de una tarde de otoño.
Cuando internet era más pequeño por decirlo así, y no estaba controlado por las grandes empresas, esto no era obligatoriamente así, pero ahora es otra historia. Ahora la gente quiere jugar en un juego que está amañado desde el principio, es como querer ganar en un casino donde tanto la ruleta como las cartas ya están marcadas. Cada idea, cada iniciativa, cada propuesta, ya es difícil si es una iniciativa popular, que nace la gente, del pueblo, de la calle, o es la enésima moda, tendencia o cortina de humo que ha desarrollado cierta empresa, gobierno o grupo de poder, para desviar la atención, vender algún producto o cualquier otra intención.
Recuerdo cuando aún creíamos que las redes eran nuestras, y en gran parte era así, apareció un video de un grupo musical con una canción llamada Yo amo a Laura, la segunda parte de la canción decía pero, esperaré hasta el matrimonio. Todos nos volvimos locos con esa canción y el video musical que la acompañaba, hasta que supimos que fuimos engañados ya que todo era una campaña de publicidad de la MTV.
Ahora en retrospectiva parece algo tonto, pero vaticinó todo lo que estaba por venir y aquello con lo que se hace en la actualidad, es como comparar una honda que lanza piedras contra un misil teledirigido con láser, en un símil balístico. Podéis encontrar más información en la Wikipedia.
La solución
La solución está dicha, está bien y es preferible usar las redes sociales no privativas y no centralizadas, por supuesto, como opción a las redes sociales privativas y centralizadas, usar aplicaciones comunitarias y de software libre para comunicarse, para mantenerse relacionados y sobretodo si en algún momento queremos dar a conocer alguna actividad también podemos darla a conocer por esas vías. Un resumen rápido sería:
- X, Bluesky –> Mastodon https://joinmastodon.org/es
- Instagram –> PixelFed https://pixelfed.org/
- Tiktok -> Loops https://joinloops.org/
- Whatsapp -> Conversations https://conversations.im/
- Y muchos más
Pero, esto tiene que ser temporal y para nada quedarse ahí. Lo importante es que bajemos a la calle, hagamos vida en nuestros barrios, si somos de una pedanía vayamos a hablar con nuestro alcalde o alcaldesa pedáneo o pedánea, veamos lo que se cuece en nuestra pedanía, pueblo o barrio. Veamos las actividades que hay y/o propongamos talleres, charlas, etc.
Vayamos a parques, charlemos con la gente mayor, con los migrantes, ayudémosles a entender el idioma, a hacer alguna actividad burocrática si fuera necesario o simplemente a comentarles cosas de la ciudad, a donde ir, donde comprar, o simplemente charlar. Llenemos las ciudades de vida, que no se queden como unas simples zonas donde pasan los coches, donde van personas en sus también burbujas contaminantes que son los coches llenas de ruido, o gente que pasa rápidamente en sus burbujas tecnológicas y zombificados por los móviles que también contaminan pero que lo hacen en otros países, en los países de donde vienen esos mismos migrantes que miramos con desdén, asco o miedo, pensando que nos van a quitar nuestro trabajo, a nuestras hijas o nuestros hijos o nuestro dinero.
Llenemos las plazas, las calles, los barrios, los jardines, no de humanos, sino de humanidad, de comprensión, de amistades verdaderas, de apoyo y de amor. Hagamos entender que el neoludismo no es una estupidez basada en una idea del pasado sino la única salida para el futuro.
Firmado por una persona con dificultades para entablar relaciones con otros seres humanos y que siempre se ha refugiado por eso en la tecnología
Nota: No he usado en ningún momento ninguna aplicación basada en IA para corregir el texto, por lo que todo fallo que veáis en este texto son fallos humanos míos.
También se agradece que otro humano me los notifique por correo o por mi cuenta de Mastodon.
