Dejad en paz a los jóvenes
Introducción
Hoy me ha pasado una cosa y es que estando en el tranvía, es muy interesante ir en transporte público porque ves como realmente es la sociedad en las que vives, una serie de personas estaban en los asientos reservados para gente mayor, embarazadas, etc. Llegó una mujer embarazadasímia y nadie se movió porque estaban todos muy pendientes del móvil. Todos tenemos esa imagen en la mente de la gente con la mirada fija en el móvil como si fueran zombies con la capacidad de una ameba.
Bueno, pues vino la revisora y rápidamente les dijo que estaban en asientos reservados y que por favor se levantasen para dejarle ese asiento a la mujer embarazada. La única persona que rápidamente se levantó fue una chica joven, y el resto de personas de edades entre los 45 y 55 años, volvieron al móvil como si no hubieran escuchado nada.
Si pensáis en algo como que la chica joven se veía más identificada con la mujer embarazada por ser mujer, o algo semejante, esto lo he visto más veces y tanto en chicos jóvenes como en chicas jóvenes. No es tanto el género o la circunstancia, sino que en general veo a los jóvenes más educados que la gente más adulta, en general y en mi ciudad.
Todo esto lo comento porque estoy cansado de esos artículos en periódicos, noticias en el telediario, comentarios en general de lo preocupadísimos que estamos por los jóvenes o quejándose de los jóvenes por esto o por lo otro, o que si nosotros los viejos tuvimos una juventud mejor y más tonterías varias.
Además, lo peor es que ya cuando se habla de los jóvenes, ya ni siquiera se hace de una forma más o menos específica, ya que se tiende a meter en el mismo paquete desde adolescentes a jóvenes mayores de edad o incluso superando la treintena. A día de hoy, la juventud es esa época difusa del ser humano entre que vives con tus padres o compañeros de pisos hasta que tienes esposa, hijos e hipoteca. Todo lo demás queda fuera.
El problema no son los jóvenes
Aunque esto es de perogrullo lo comentaré. Siempre que he tenido experiencias desagradables, por decirlo así, con gente joven, si escarbas un poco más en la situación, siempre verás un adulto que es el verdadero causante de todo. He conocido adolescentes bastante problemáticos, por ciertas circunstancias, que una vez vistas sus relaciones familiares o sus padres, no solo entiendes que sean así, sino que además te sorprendes de que no sean mucho peor, tanto por lo que han pasado como por la naturaleza de sus progenitores.
Pero por supuesto, que en los artículos donde supuestamente se preocupan por los jóvenes o se quejan de ellos no indagan en estas cosas, ni les interesa. Ya que los jóvenes siguen siendo la excusa o mejor dicho, la herramienta perfecta para justificar lo que sea que se les ocurra hacer por descabellado que sea. El famoso - Es que nadie piensa en los niños – se ha transformado en, esto hay que hacerlo para proteger a los jóvenes. O la juventud está muy mal y hay que hacer algo, donde a continuación meten la burrada que se les ha ocurrido justificando que es para proteger o enderezar a la juventud.
Además, como digo, como "la juventud" va desde los chavales adolescentes, menores de edad, hasta gente que llega a la treintena, pues las acciones para supuestamente proteger a la juventud son tan variadas como apoyar todo tipo de censuras, para que los jóvenes o se vean contaminados con el pérfido sexo, hasta supuestas soluciones para incentivar la entrada de los jóvenes al mercado laborar, o inmobiliario, que lejos de ser beneficiosas para ellos solo lo son para unas pocas personas y a ellos los condenan de por vida a una situación miserable y de débito permanente.
El problema son los supuestos adultos
Por supuesto, el problema no es tanto los jóvenes sino esa sociedad adulta, que no madura, ni inteligente y ni siquiera responsable, que les ha fallado de una manera mayúscula e insultante, como digo, no solo quitándoles su futuro, sino además toda esperanza en uno posible.
Y aparte de eso, y volviendo al ejemplo del principio, a mí no me preocupan los jóvenes zombificados por el móvil, me preocupan los adultos, ya que estos tienen más responsabilidades y aun así van por la vida pegados a una pantalla pequeña que les dice todo lo que tienen que hacer y cómo educar a sus hijos.
No me preocupa, algo que dicen mucho que los jóvenes se estén volviendo radicales. Me preocupa los adultos que se aprovechan de la falta de experiencia, además de la situación sin sentido y sin esperanza de los jóvenes para usarlos para sus propios intereses, para sus propias ambiciones y para sus propios autoengaños. Usarlos y por supuesto luego dejarlos morir en vida como un pañuelo de papel después de una … Después de usarlos.
Los jóvenes como última esperanza
Es normal que los jóvenes como inexpertos que son, sean idiotas. Todos lo hemos sido, en una medida u otra, pero en ellos aún hay esperanza. Muchos de ellos aún pueden aprender, cambiar, darse cuenta de las cosas y sobre todo hacer grandes cosas. En ellos he encontrado muchas veces las ganas de hacer cosas nuevas, de escribir, de publicar libros y de volver a la docencia.
Son los adultos los que me han quitado todas esas cosas además de que la mayoría son idiotas y lo peor, orgullosos de serlo, por lo que no van a ocupar ni un segundo de sus vidas para analizarse y plantearse si deberían cambiar algo o no.
Se habla mucho de que los jóvenes son una generación perdida, ellos mismos lo dicen. Yo digo que no, es la generación de los adultos la generación perdida. Pero no solo perdida en el sentido de que han perdido el sentido de sus vidas, sino que además es una generación de fracasados que no quieren admitirlo. De muertos que no lo quieren reconocer y van por ahí provocando más podredumbre, más desgracias e intentando arrebatarles la vida a los jóvenes como vampiros de ultratumba que no quieren morir, pero que matan sin miramientos.
Por eso digo, dejad a los jóvenes en paz
